Un viaje al centro de la Sanidad Pública.
Una joven con una apendicitis sospechosa, un desafortunado motociclista que olvidó ponerse el casco, la tía de un paciente ingresado que necesita ser escuchada o un novio que teme perder el oído por la avalancha de arroz a la salida de la iglesia... En el día a día de un hospital confluyen toda clase de vivencias, de emociones, de anécdotas.
Los autores, uno celador y otro que había ejercido como tal y ahora es fisioterapeuta, cuentan sus experiencias en el desarrollo de su labor en un gran centro sanitario de Barcelona. Historias conmovedoras, en ocasiones hilarantes, donde no faltan los pacientes, sus familiares y todos los estamentos sanitarios. Los celadores, cuya actividad es poco conocida y aún menos reconocida, se encargan, entre sus muchas tareas, de la atención integral de los enfermos, de su movilidad e higiene, del traslado de las muestras de laboratorio o de la retirada de los cadáveres, lo cual les permite poseer una perspectiva tan rica como peculiar de la vida en un hospital. Porque siempre que alguien necesite algo urgente, ya se trate de oxígeno, de agua o de consuelo, allí estará un celador.
Los autores -este libro es también la historia de una amistad- nos descubren los aspectos más sorprendentes de un hospital, en cuyo interior fluye un alto voltaje emocional o, en términos de los amantes del noble lúpulo, "doble malta".
Prólogo del doctor Miquel Vilardell, presidente del Colegio de Médicos de Barcelona.
DESCATALOGADO
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ISBN: 978-84-15115-51-9
Páginas: 162
Tema: Salud y bienestar
Colección: Testimonio
Formato: Rústica con solapas
Año de publicación: Junio 2011
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Me ha gustado mucho el enfoque del trabajo en un Hospital, soy una auxiliar de uno no muy grande, mi hormiguero es de jardín no de una selva, pero las hormiguillas seguimos siendo las mismas. Me encanta vuestra poesía mezclada con cerveza, aunque soy abstemia de poesía y de alcohol, tengo 200 páginas escritas de sinsabores, alegrías y curiosidades del mundo sanitario, si alguna vez llego a darles forma os lo haré saber pues me encantaría vuestra opinión, también soy de la "quinta del buitre" como vosotros (por edad no por su color). Besitos príncipes.
Publicado domingo, 11 de marzo de 2012 a las 13:33 (2565)Admiro, agradezco, me sonrío, me conmuevo, reflexiono, me relamo y agradezco. Admiro a los hombres valientes, capaces de lidiar solos ante el peligro con una cuchara en el cinto. Agradezco el perfume de humanidad de quienes hacen las salas de espera menos incómodas. Me sonrío con los episodios más sórdidos rodados en ciudades sanitarias. Me conmuevo con las escenas de decesos y candideces deliciosas. Reflexiono, como Manrique, sobre la fugacidad de la vida y pongo una vela al Sr. ⣜Carpe Díemâ£. Me relamo con la poesía de estos celadores, cuyas bicicletas tienen nombre de caballos ⣜Campeadores⣠y sus chicas son todavía Princesas. Agradezco y felicito a sus autores por hacerme un poco más consciente, de todo.
Publicado viernes, 23 de septiembre de 2011 a las 11:05 (2498)© Plataforma Editorial 2026 C/ Muntaner, 269, entlo. 1ª - 08021 Barcelona (Spain) +34 93 494 79 99